Cada otoño se repite la escena: un festival anuncia fechas, todavía sin un solo nombre del cartel, y abre la venta de abonos a precio reducido. Miles de personas compran a ciegas. ¿Es buena idea?
Cómo funcionan las fases
La mayoría de los festivales grandes venden por tramos. El primero es el más barato y se agota rápido; cada fase siguiente sube el precio. La diferencia entre el primer tramo y el último puede ser considerable, así que comprar pronto tiene un premio claro.
Lo que se arriesga
- El cartel. Puede no gustarte. Algunos festivales tienen un público fiel que compra por la experiencia; otros dependen de los cabezas de cartel.
- Las fechas. En un año pueden pasar muchas cosas. Revisa si el abono es nominativo y si se permite el cambio de titular.
- La devolución. Lee las condiciones antes de pagar. Si el festival se cancela, debería devolver el dinero; si eres tú quien no puede ir, normalmente no.
Nuestra regla
Compra pronto solo si ya has ido a ese festival y repetirías aunque el cartel fuera flojo. Si es tu primera vez, espera al primer avance de nombres, aunque pagues algo más. Y desconfía de cualquier reventa fuera de los canales oficiales: en nuestra guía para comprar entradas explicamos cómo evitar sustos.
