El primer concierto se recuerda toda la vida. Para que el recuerdo sea bueno conviene preparar un poco el terreno.
Elegir bien
Lo ideal para empezar es un concierto pensado para público familiar o una sesión de tarde. Muchas salas y auditorios programan conciertos matinales los fines de semana con repertorio adaptado y volumen moderado. En los festivales al aire libre, la zona infantil y los horarios tempranos ayudan.
Proteger los oídos
Es lo más importante (en adultos también, como contamos en nuestra guía de tapones). Los oídos de los niños son más sensibles que los de un adulto. Unos cascos de protección auditiva infantiles, de los que cubren toda la oreja, son más cómodos y seguros que los tapones para los más pequeños. En un concierto de volumen alto deberían llevarlos todo el tiempo.
Edades y normas
Cada sala tiene sus condiciones de acceso para menores y suelen depender de la normativa de cada comunidad autónoma y del tipo de local. Antes de comprar la entrada, consulta las condiciones del evento y pregunta a la organización si tienes dudas.
Durante el concierto
- Busca un sitio con salida fácil y algo de espacio, aunque sea lejos del escenario.
- Lleva agua y algo de comer.
- Acepta que quizá os vayáis antes del final. Media hora bien vivida vale más que dos horas de cansancio.
